Veganismo: una solución al especismo.

El especismo, al igual que el racismo y el sexismo, es otra discriminación arbitraria, injusta y forma parte de la opresión ya que excluye de participar en la comunidad moral a las demás especies animales no humanas. El ser humano debe de dejar de cosificar a los animales y  de guiarse por el antropocentrismo moral, la visión dominante  de que éste es el centro del universo es egoísta y supremacista. El especismo tiene una explicación cultural, ya que en nuestro proceso de enculturación y socialización adquirimos ideas y conductas que normalizan el especismo, por lo tanto éste se vuelve invisible, se naturaliza. En este caso, los agentes de socialización-el Estado a través de la educación,  los medios de comunicación y la familia- reproducen el especismo puesto que no lo ponen en tela de juicio sino que lo fomentan. Por ejemplo en el colegio nos enseñan que una dieta “equilibrada” ha de contener  alimentos de origen animal o desde bien pequeñitos nuestros padres nos introducen alimentos de origen animal, es decir, el consumo de animales es un hábito adquirido y no un instinto natural.

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La socióloga y psicóloga, Melanie Joy, ha estudiado en profundidad cuales son las justificaciones a las que se recurre para  defender el consumo de productos de origen animal: las tres llamadas N (natural, necesario y normal). Las personas confunden y convierten opiniones generalizadas en  verdades universales. En el reino vegetal encontramos todos los aminoácidos, minerales, oligoelementos, ácidos grasos y vitaminas incluida la b12, que es de origen bacteriana y no animal, ya que a los animales se la inyectan vía oral o intravenosa porque no están criados en libertad y por lo tanto no pueden obtener las bacterias necesarias para ello. Por lo tanto, no es necesario para mantenernos en un estado óptimo de salud.  ¿Es normal  esclavizar  a un animal  que  agoniza encerrado, que  desarrolle psicosis y que al cortarle el cuello se ahogue en su propia sangre?¿ Es normal  que a los cerditos les arranquen los testículos de cuajo y les corten el rabo para que no se lo muerdan entre ellos  y a  las aves  el pico  para que no se piquen entre ellas del estrés? Y si es macho lo tiran a una trituradora porque no “sirve” para producir huevos. ¿Es normal pagar a otra persona para que asesine ya que nosotros no seríamos capaces de hacerlo? A las vacas les roban sus crías y a éstas su leche, entrando en depresión ambas. ¿Es normal tanta crueldad y apatía? Y por último, si fuera natural no nos enfermaría como demuestra el mayor estudio de nutrición y salud que se ha llevado a cabo: “El Estudio de China”. Cuanto mayor es el consumo de proteína animal más enfermedades degenerativas sufre el ser humano, en cambio una alimentación 100% vegetariana nos proporciona un mejor estado de salud. Por otro lado,  Georges Cuvier, naturalista francés y  uno de los  más prestigioso paleontólogos que ha existido  y padre de la anatomía comparada, ya demostró que el ser humano no es un animal omnívoro, sino frugívoro, al igual que el orangután, gorila, bonobo. En  fisiología comparada obtenemos la misma conclusión. Nuestro sistema digestivo no está diseñado para digerir carne cruda, nuestra saliva es alcalina y poseemos  ptialina, una enzima que nos permite transformar los almidones en azúcares simples. Nuestros ácidos gástricos son muy débiles y el tracto humano es muy largo  para poder absorber mejor los nutrientes. Nuestras manos son prensiles para trepar a los árboles y nuestra vista es estereoscópica en color para encontrar las frutas, no tenemos garras y nuestros colmillos son cortos y rectos. Los animales carnívoros y omnívoros tienen una saliva ácida, segregan mucho más ácido clorhídrico y tienen un tracto corto y liso para evacuar lo más rápido posible  la carne, ya que esta produce sustancias toxicas al descomponerse y se pudre. Los animales carnívoros y omnívoros  tienen una enzima, la uricasa que es capaz de hidrolizar la urea en un componente inofensivo, el ser humano no dispone de esta enzima. La proteína animal  deja residuos tóxicos como urea, purinas. Los de los carnívoros son largos y curvados para sujetar a la presa.

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También contribuyen a perpetuar el especismo los llamados “creadores de mitos”, en este caso la agroindustria animal. En EE.UU el Consejo Lácteo Nacional es uno de los principales patrocinadores de la Asociación Dietética Americana, esta última es la más importante organización de nutricionistas  del país y es el organismo gubernamental que se encarga de supervisar las acreditaciones de las universidades que ofrecen titulaciones en dietética. Esta relación nos permite entender la recomendación oficial de consumir de tres vasos de leche diarios, existe un grave conflicto de intereses.

Como solución al especismo surge el veganismo, que no es una dieta, sino una posición ética y moral que  consiste en rechazar toda explotación animal  –humana y no humana- que esté a nuestro alcance y aplica una visión moral sensocentrista. Aboga por una alimentación 100 % vegetariana (sin miel), se opone a la experimentación en animales, al uso de vestimenta que tenga algo de origen animal y a los espectáculos o actividades en los que se utilicen animales para ello (zoos, circos, delfinarios, tauromaquia, equitación, caza, pesca…) y por supuesto  tiene un carácter revolucionario al plantear la liberación animal.

En caso de supervivencia extrema se podría comprender el consumo animales pero si no es el caso el ser humano no tiene derecho a decidir sobre la vida de otros seres vivos que al igual que nosotros sienten al poseer un sistema nervioso central, poseen conciencia  y quieren vivir. ¿Por qué torturar, esclavizar y asesinar a miles de seres inocentes para consumo  cuando no es necesario y además nos enferma? Y aunque estuviesen  en mejores condiciones tampoco lo apoyaría ya que la solución y el respeto  es el abolicionismo no el bienestarismo, es decir, la liberación animal. Es muy fácil hablar de paz y empatía cuando uno no es la víctima, pero ¿Cómo se puede hablar de paz y empatía hacia los animales cuando los estómagos son cementerios? Quien continúa y/o fomenta el consumo de productos de origen animal tiene varios motivos o intereses en ello: tradición, desconocimiento, comodidad, gula y dinero.

Lo único que hace falta para dar el paso hacia el veganismo es la empatía,  y éste es una lucha interseccional, para que triunfe el veganismo tiene que sucumbir el capitalismo porque es el origen de tanta miseria,  desigualdad, injusticia, opresión, cosificación, alienación y apatía.

PD: También se consiguen grandes beneficios para el planeta y el medio ambiente (sustentabilidad)  y la salud con   una alimentación 100% vegetariana, profundizaré en ellos en otros artículos.

Amando Tarí Sirvent

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Fuentes:

Joy, Melanie. Por qué amamos a los perros, nos comemos a los cerdos y nos vestimos con las vacas. Plaza Valdes (2013).

Campbell, Colin y Campbell, M. Thomas. “El Estudio de China”. Sirio (2012).

51 estudios en línea: http://biovictor.com/2013/12/salud-tienes-comer-animales-para-estar-sano-51-estudios-corroboran-una-alimentacion-vegetariana-bien-planificada-es-apropiada-para-todas-las-etapas-de-la-vida/

Cuvier, George. Leçons dànatomie comparée de George Cuvier: V.3 1845. University of Michigan Library (2009).

Gustavo, Caponi. George Cuvier: un fisiólogo de museo. Autor- editor (2009).

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6 comentarios en “Veganismo: una solución al especismo.

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